
Afirmó Díaz Ayuso: “¡Vinimos acá a hablar de otra historia de la conquista de Méjico!, una historia de amor”. Méjico con J, parece decirnos que quiere recordar, afianzar su convicción de nuestra obligatoria sumisión, de nuestro ser conquistados, de nuestra inferioridad.
De entrada, que este lugar lo ocupen en forma merecida quienes pagaron por traerla, entre otros, el arrastrado Salinas Pliego; ¡uy! olvida que ella lo desprecia de antemano, solo que ella no es enemiga del dinero y la adulación; él es solo uno, entre muchos y muchas; saludos, Lili Téllez y Rojo de la Vega.
Les recuerdo, queridos lectores, parte de la historia de México: Ni Carlos V soportó ni avaló las atrocidades del monstruo Hernán Cortés. Pero, ¿cómo fue que la ignorante mujer de ultraderecha y neoliberal, franquista, Isabel Díaz Ayuso, pensó que iba a tener frente a ella a un pueblo de rodillas? Jamás. Trasnochada, como dijo nuestra gigante presidenta, Dra. Claudia Sheinbaum Pardo.
Que tonta eres Díaz, de verdad, no quisiste estudiar. La Dra. Sheinbaum te debe aventajar por tres o cuatro grados, tómalo en cuenta antes de pronunciar discursos que te escribieron y que ni siquiera sabes leer correctamente, mucho menos, comprender. Mira que atreverte a citar a Cicerón es osadía, pero citarlo mal y ni siquiera entender lo que quiso decir, es vulgaridad.
No, no somos el pueblo agachado, jodido, esclavizado por los que se creen poderosos, por las élites. No, no nos rendimos a su majestad (con minúsculas).
No les tenemos miedo, son pequeños. No bajamos la mirada, somos enormes. Fueron ricos por el saqueo que hicieron a nuestros pueblos. Hoy, dependen de todo el mundo, porque hasta antes del presidente Pedro Sánchez, tan respetable, vendieron a España, país hermano, como durante todo el periodo neoliberal, vendieron a nuestro gran y enorme país, México, al que tu, Isabel Díaz, no puedes alcanzar, pensar, ni comprender, ni a años luz. No sabes nada.
Se te ve, se te escucha. Tu y Facho Cano son ridículamente ignorantes de la historia de este país. Solo quieres quedar bien ante tu jefe/dictador/pederasta/ Donald Trump. No le llegas a nuestra presidenta y a nuestro pueblo, ni a los pies.
Eres poca cosa, te quieres disfrazar en elegancia, ser figura de ornato. Quieres ser profunda, pero sin leer y estudiar, la pretendida hondura se escucha ignorante, ridícula; se te ve falsa, minúscula. ¿A qué viniste? Se necesita ser muy tonta para venir a México, con X, a reivindicar al criminal y genocida Hernán Cortés a este país que, al contrario de lo que tú y los tuyos piensan, sí tiene memoria.
Tú no lo sabes, porque no sabes nada, pero desde primero de primaria a todas y todos aquí se nos enseña sobre la criminalidad del conquistador, el maldito Hernán Cortés. Comprendo, eres excesivamente ignorante, te lo comunico hoy.
Finalmente te fuiste. No eres lo peor. ¿Sabes que es lo peor? La derecha mexicana: Rojo de la Vega, a la que (igual que yo) sabemos que desprecias, Ricardo Anaya, delincuente con fuero. Alejandro Moreno, delincuente con fuero, corrupto; un día acabará en la cárcel y yo quiero ver la entrada a su celda en tiempo real. Lili Téllez, subnormal, arrastrada de sus jefes; empleada de Salinas Pliego, siempre a su servicio. Traidora a la patria, igual que toda la derecha mexicana. Ya verá Téllez como nadie irá por ella cuando la detengan. Y Jorge Romero, descrito por mí como “Clavillazo”, célebre cómico mexicano, hazme reír de la segunda mitad del siglo XX; a él le quedaba muy bien el papel, era su oficio; Jorge Romero, jefe del cártel inmobiliario, es ridículo, produce pena ajena.
Y entre los “periodistas“: Loret de Mola (tanto estudiar para ser patiño de un payaso vulgar; hubiera escogido a Cepillín), Carlos Alazraki (¡horror!), el payaso brozo, Rivapalacio, para el que “la verdad es irrelevante”, la triste y decadente Aristegui. ¿Cuántos creímos en ella? Su firma era garantía; era alguien a quien uno le hacía reverencia, al igual que a la ex atleta olímpica, Ana Gabriela Guevara; desde hace un tiempo, ambas se encuentran en un pantano de inmundicia. Perdidas. Qué poco valoraron su historia y su trabajo. Eran puntas de lanza, hoy, cola de león.
¿Ahora quieres culpar a la presidenta Sheinbaum de tu partida de nuestro país? Mujer enloquecida, criticada por tu propio pueblo y gobierno. Nuestra presidenta, Dra. Claudia Sheinbaum, grande, fuerte e inteligente, te dejó ir, venir y decir. México es libre, dijo.
Ahora la traidora e ignorante oposición mexicana, empezando por el PAN, dice que la presidenta quiere levantar una cortina de humo ante sus problemas y acusaciones, sobre todo con EU. En primer lugar, nosotros no tenemos que dar cuentas al país del norte, al narco imperio, dueño del negocio de las drogas.
En segundo lugar, quien te trajo a ti, ultra derechista Díaz A, ignorante de tanto, fue la ultra derecha mexicana: Salinas Pliego, Claudio X. González, todo el PAN: Lili Téllez, Jorge Romero, Rojo de la Vega, Felipe “Caldedrunk”, y sus gobernadores: de Aguascalientes, Querétaro, Guanajuato, etc. apoyados por mentirosos e irresponsables como Carlos Alazraki, Loret de Mola (Lord montajes), Ciro Gómez Leyva, Rivapalacio, Pablo Hiriart, Denisse Dresser (inteligente desperdicio), el payaso Brozo (jefe de su patiño, Loret de Mola), Azucena Uresti (asesina… de la verdad), Javier Alatorre (ese si, con J), López Dóriga, Enrique Krauze, su hijo, León Krauze, Héctor Aguilar Camín, y demás compinches, se creen muchos… en realidad son muy pocos, pero bueno, no cabe mencionar a todos, todas, ¡ah! Carmen Aristegui, otrora grande, como ya se ha dicho. El dinero la sedujo, indudablemente.
Vete a tu país, nefasta colonialista. Somos mucho pueblo y como puedes observar, no nos dejamos engañar con tus espejitos de “amor” por la infame colonización y el mestizaje. Naciste maldita. Así morirás.

